Quiero empezar este tema con una cita extraída del libro "La vida en el campo" de John Seymour. Éste dice -'El vegetarianismo parece un fenómeno exclusivamente urbano, o de las grandes ciudades, y posiblemente se debe a que las personas han vivido aisladas de los animales tanto tiempo que tienden al antromorfismo. Los no vegetarianos humanitarios (entre los cuales me incluyo) dicen que hay que mantener a los animales en condiciones tan aproximadas a las que han alcanzado en su evolución como sea posible, tratarlos humanitariamente y no someterlos a crueldades y malos tratos y que, al llegarles su hora, hay que matarlos instantáneamente y sin transportarlos hasta lejanos mercados o mataderos. Esto es perfectamente posible en la finca autoabastecida, donde el animal no debe sospechar ni por asomo que su vida peligra. Dicho esto, he de advertir que, aunque es posible vivir una existencia autárquica en una finca exenta de animales y vivir una vida sana sin probar la carne, es posible tambien hacer lo contrario.'
Bien, esto delinea muchas de las cosas que quiero escribir acá, viendo facebook y otros sitios he visto videos que hablan del maltrato a los animales de granja en las megafactorías comparándolas con las de los campos de concentración y justifican el vegetarianismo (siendo el veganismo una forma extrema) como forma de vida en la mayoría de ellos. Ello confirma lo que Seymour ha presentido, el alejamiento del hombre de las grandes urbes del contacto con la naturaleza, lo que cobra mayor evidencia cuando extiende un mal entendido mascotismo a los animales de granja, no solamente perros y gatos, exacerbado con películas infantiles como la del cerdito Babe o Chicken little, que acentúan el antromorfismo enunciado arriba, lo cual conlleva el peligro de los niños acaben teniendo una connotación de los animales de granja muy alejada de la realidad, tipo ¿de que parte de la vaca salió el pollo? ello implica que los padres deben inculcar a sus hijos la diferencia entre fantasía y realidad, entendiendo la fantasía como un producto de la imaginación que distorsiona lo real en otra cosa.
Para empezar un razonamiento sano y con sentido común, debemos recordar que somos onmivoros, o sea somos herbívoros, frugívoros, carnívoros, fungivoros, incluso tomamos agua y sales o sea comemos de todo, hecho que permitió a nuestra especie medrar en todo ambiente, aún los más inhóspitos, por ejemplo los esquimales tienen una dieta basada sobre todo en la carne que cazan en el ártico ya que nada crece en las llanuras heladas del extremo norte, como en Groenlandia, así que debe tenerse el tino de tener en cuenta esto, asimismo la dieta vegetariana de la India surgio por un lado, por la abundante disponibilidad de alimento vegetal disponible en la selva tropical y por otro lado por motivos culturales, sociales, históricos que vienen de resabios de la era de Tauro (4000-2000 a.C.) que llevan a que las vacas sean consideradas sagradas allá, quienes la siguen como una tradición habiéndose perdido con el paso de los siglos el verdadero motivo, del mismo modo se origina la tauromaquia. En las llanuras en que hay pocas precipitaciones como para mantener una agricultura sustentable, se practica la ganadería y por ende, la dieta suele ser predominantemente carnívora, como la del gaucho en las zonas semiáridas de la pampa argentina. También esta el hecho que muchas veces los niños suelen rechazar los alimentos vegetales en virtud de un instinto heredado de nuestros ancestros para evitar el envenenamiento por especies tóxicas de vegetales, pero que es desgraciadamente explotado por la industria cárnica para vender su producto, fuente de muchas luchas y preocupaciones de las madres de los mismos para inculcarles una dieta más equilibrada.
Después viene la noción de que los animales no son humanos, son especies diferentes, aunque se asemejen en ciertos comportamientos a nosotros. Con algunos compartimos muchos rasgos en común por ser nosotros mamíferos, con el cerdo, la vaca, oveja, cabra. Aún así son muy diferentes, la mayoría son cuadrúpedos y tienen pezuñas o cascos, otros son aves bípedas como las gallinaceas, patos y pavos. Por eso el antropomorfismo del humano urbano alejado de la naturaleza junto con un mascotismo mal entendido lo hacen ciego por enajenación a esta distinción fundamental. Pero sin embargo, como dice la cita ya enunciada arriba, hay que tratar a los animales de tal manera que vivan de acuerdo a lo que son como tales, sin humanizar ni tampoco hacer crueldades innecesarias.
Otro hecho que debe tenerse en cuenta es que por cruza selectiva, hemos promovido razas que nos proveen abundantemente lo necesario para nuestro sustento, ya sea carne, leche o huevos. Las vacas lecheras rinden tanta leche que les sobra aun cuando el ternero está satisfecho, suponiendo un destete natural.r
Lo mismo sucede con los vegetales que se cultivan en la huerta o los cereales que se siembran y se cosechan.
Idealmente la granja de pequeñas dimensiones, bien administrada, hace que los animales y vegetales convivan en armonía, sustentándose mutuamente, como se da en la naturaleza según John Seymour.
Pero el problema es que en vez de unas cuantas pequeñas granjas abasteciendo la ciudad hay conglomerados masivos y intensivos que surgieron sobre todo de la II guerra mundial que industrializan la granja a niveles de miles de animales, encerrados en esos conglomerados que favorecen el hacinamiento y la proliferación de enfermedades, lo que lleva al uso intensivo de aditivos químicos tales como antibióticos para mantenerlos sanos en ese ambiente, aún más le ponen anabólicos para que por ejemplo los pollos crezcan al ritmo de las demandas del mercado. Cabe destacar también el desmesurado aumento de la población humana, junto con una distribución de alimentos basada en la ganancia que pueden rendir, lleva a desigualdades escandalosas como superabundancia en países ricos y hambre famélica en países pobres, tienen como principal causa esas multinacionales del alimento, que como torpes elefantes pisan la hierba del género humano sin ninguna consideración por la gente, tal cual como el Estado en su aspecto de máquina burocrática que tampoco tiene consideración por los más necesitados, como decía Phil Bosman en su libro 'La alegría de vivir'. Además él postulaba que la gente y los pequeños emprendimientos son lo que realmente acerca a la gente entre sí sin mastodónticas estructuras interfiriendo en su conviviencia. También debemos preguntarnos que clase de hijos deberiamos tener en el planeta más que tener un planeta limpio para nuestros hijos.
Con esto no quiero fomentar un veganismo fanático, sino que se críen correctamente los animales de granja sin 'inflarlos' y por ende con menos riesgos de salud para nosotros. Por ejemplo vi en un canal de cocina que en Alemania se criaban cerdos perfectamente en forma libre y orgánica por los campos con un desarrollo lento y sostenido, aprovechándose todo hasta panes de centeno desechados para su alimentación, lo que redundaba en una calidad de carne maciza y sabrosa.
Además de lo dicho arriba, el vegetarianismo surge de dos motivos, uno es espiritual, la carne tiene un efecto de acentuar lo que es sexual y lo instintivo, por ello la evolución espiritual es más fácil de remontar aligerando ese lastre. El otro es de salud, porque un consumo excesivo de carne hace que se desarrolle un estado de acidosis crónica del cuerpo que acorta la vida de la persona, es conocido el hecho de que las orinas de gente que come carne son ácidas y las de los vegetarianos son alcalinas. Por eso prefiero un régimen omnívoro con predominancia de vegetales y cereales, y cuando quiero más lucidez espiritual excluyo la carne o consumo muy poca. Hay una forma directa de recibir energía del sol, como las plantas pero debe hacerse con cuidado si se quiere conservar los ojos en buen estado.
En lo espiritual, el individuo debe haberse despertado o 'iluminado' para que tenga efecto este cambio de régimen, sino da lo mismo si come carne o no.
Sin embargo, los vegetales también sufren, aún careciendo de sistema nervioso y perciben nuestras intenciones tanto como los animales, así que los vegetarianos deberían cuidarse muy bien de endilgar una crueldad que es lo más leve que hay, ¿que hacemos si hay tantos pollos por no matarlos se acaban con todo el forraje que hay en la granja? En la naturaleza, todo tiene su equilibrio, los carnívoros controlan las poblaciones de herbívoros cazando a las crías y a los animales adultos, especialmente los viejos y/o enfermos. En cuanto a la manera de matar a los animales, me gusto lo que vi en la película Avatar, diciendo “Te veo, hermano. Mi pueblo te agradece. Tu espíritu se irá con Eywa, tu cuerpo se queda para convertirte en parte de nuestra gente” tomando conciencia del matar un animal para sustento. Aún así, es lo ideal miminizar el sufrimiento del matar lo más posible, una vez vi un thriller en que un hombre comentaba a otro que un granjero mataba a sus cerdos a la madrugada, como a las 4 de la mañana, bien dormidos que ni se enteraban y ello se reflejaba en la calidad de la carne del porcino, ya que el stress inherente al sufrimiento hace que la carne de res se ponga muy dura a veces y es necesario orear para que se vuelva en condiciones de palatabilidad para ser comida.
Bueno, creo que lo escrito es suficiente como para dejar una brecha de sentido común en cuanto a nuestra dieta se refiere, vegetariana o no.