jueves, 16 de octubre de 2014

Diario de Viaje por Europa, el corazón del mundo...


 Diario de Viaje por Europa, el corazón del mundo...

Capìtulo 1: Un gringo argentino en el reino de Don Felipe VI.

Me gustaria empezar por la definición de gringo que dan en Argentina, a diferencia de la zona del Caribe americano, ser gringo en Argentina es ser descendiente mayoritariamente de europeos. Yo como muchos compatriotas, habitamos la gran llanura que llamamos la Pampa. Antes habitada por diversas tribus de indigenas, fue conquistada y luego poblada por diversos contingentes europeos, especialmente a finales del siglo XIX y principios del XX. Los cuales se establecieron principalmente en el este y centro este de esa gran llanura, además de otras zonas como el litoral rodeados de los dos grandes ríos Paraná y Uruguay, haciendo que la misma zona se llame Pampa Gringa.
Partimos del corazón de la Pampa Gringa, una ciudad puerto llamada Rosario, enclavada a orillas del gran Paraná, cuyo tamaño hace que los ríos europeos parezcan como el arroyo de Cañada de Gómez. Pero lo que no tienen en tamaño lo ganan en historia y leyendas.
Fue un largo viaje nocturno de 12 horas, con escala en San Pablo, aterrizamos mis padres y yo en Madrid en medio de un calor de verano casi insoportable aunque seco, el paisaje de colinas y montañas estaba cubiertos de pastizales ocres y amarillos de tan secos que estaban. Este desolado paisaje me recordo al de las sierras cordobesas de Argentina cuando arrecia la sequía, me sentí extraño en ese ambiente, en que el sol estaba al sur en vez del norte y el norte era tan frio como el sur en Argentina.
Cansados como estábamos, luego de los tramites aduaneros, llegar a Madrid en taxi y establecernos en el hotel, nos dispusimos a pasear desde la gran Vía hasta la Puerta del Sol. Había mucha gente, la Gran Via con sus edificios todos con balcones enrejados hacia la gran calle y el bullicio habitual de las grandes urbes.
Bajamos por una calle hacia el lugar que nos proponiamos llegar. Pasamos y vi mucho gentío, unos arbolitos en que unas prostitutas, una en cada árbol sobrellevaban el calor esperando que alguien requiriese de sus servicios a cambio de unos euros, contribuyendo a una impresión inicial de una ciudad algo desangelada aunque imponente y bulliciosa, casi como una Babilonia cristiana con un toque de austeridad. Finalmente llegamos.Vi la fuente en la que se reflejaba el sol poniente en las fluyentes gotas de agua, estaba en el medio de un gran patio que se abria teniendo a la izquierda el famoso oso con el madroño, esta estatua conmemoraba la salvación de la ciudad de una plaga por los frutos del dicho árbol, según escuché por ahí. Y a la derecha el monumento a un rey de España, Carlos III y sus incripciones lo loaban como protector de las artes y oficios en un año en que la Argentina era solo un virreinato. Nos volvimos y paramos en un barcito llamado los 100 montaditos donde saboreamos emparedaditos con jamón y otras delicias.Volvimos a la Gran Vía por otra calle y desembocamos en una pequeña plazoleta, las calles estaban cubiertas de grandes paños triangulares a modo de toldos para aliviar la torridez del verano mediterráneo, agravado por el calentamiento global. Si mi memoria es fiel, luego fuimos a una tienda a comprar viveres y otras cosas muy apreciadas como el insuperable jamón español que ya probamos en el mencionado barcito, cuyo sabor es tal que no queres más ese vulgar manjar más salado que la sal que llaman jamón argentino.
Nos dispusimos a dormir temprano ya que a la mañana siguiente partiriamos en tren hacia Santiago de Compostela, en un largo viaje de 5 horas y media, así las cosas, nos levantamos, comimos el desayuno y nos dirigimos a la estación en taxi, atravesando el lado norte de Madrid y pasando por el estadio del Real Madrid, llamado Santiago Bernabeu, esperamos una hora y media antes de abordar el tren, finalmente abordamos el tren y vi como el paisaje macilento y seco de la meseta castellana daba lugar progresivamente a pastizales menos secos, gradualmente iban apareciendo bosques y luego era una hermosisima comarca con casitas de tejado apizarrado con huertas y bosques que parecia salido de un cuento de hadas... Tambien atravesamos tantos túneles de paso de montañas que perdimos la cuenta. Y a poco de salir de madrid vimos un castillo de color rojo pardo en un pueblo que pasamos.
Luego había bosques, bosques como para satisfacer al más fanático de la naturaleza, el tiempo era variable, se nublaba a cada rato y a veces llovía... pero hacía cierto calorcito.
Nos instalamos en el hotel, muy cómodo y bonito, en las afueras de la ciudad de Santiago de Compostela.
Luego a la noche fuimos a ver el casco histórico, me encantaron las callejuelas y los edificios de piedra con balcones llenos de flores. Fuimos a comer a un fondín en que probé la mejor empanada gallega que he probado hasta ahora.


Callejuelas de Santiago de Compostela al anochecer.
Balcón florido en una callejuela de Santiago.
A la mañana siguiente, fuimos de nuevo a la mañana a ver esas callejuelas. Estacionamos en la plaza roja, subimos un calle que parecia un tobogán gigantesco con un cantero en el medio con Impatiens de Nueva Guinea de un color rojo escarlata intenso entre otras plantas, luego cruzando la calle vimos un patio de piedra con una iglesia a la izquierda, y a la derecha, un jardín muy hermoso con cisnes y todo, rodeado de bancos y parapetos de piedra labrada. Luego caminando fuimos rumbo al Obradoiro, la plaza en que está la catedral de Santiago. Al pasar vimos antes de llegar ahí a la Universidad con su patio antiguo dispuesto como un patio conventual. Adentro estaba una exposición que exhibía sobre San Francisco de Asís, en que se mostraba un bastón usado en su peregrinación a Santiago. Se trataba de un simple bastón con un mango transversal en T. No me causó más impresión de que era muy simple y rudimentario. Hace rato que ya dejé de ser el católico de aquel entonces, fue algo que dejé atrás. Ya no veo la fe como algo dogmático y teológico, ni como un bando a quien adherirse y rendir pleitesía al pontífice de turno, miro a los santos como maestros que nos precedieron sobre como manifestar amor incondicional.


Yo en el cantero inclinado de la calle peatonal,
veánse los Impatiens de Nueva Guinea rojo escarlata.
Mi padre y yo, atrás, el jardín de los cisnes.
Patio de la Universidad de Compostela

Frente de la Universidad.

Al entrar en la catedral, vi a Santiago inscripto en la piedra de la arcada interior como dando la bienvenida a cada peregrino que terminaba la inmensa travesia iniciada cientos de kilómetros atrás. Vi las hermosas columnas románicas que terminaban en arcadas de piedra, de distintos diseños inspiradores para hacer una casa... Luego más adentro había bancos agrupados indicando un lugar para misas. Todo con un aire medieval sacro que ni les cuento.
Plaza del Obradoiro.
Catedral de Santiago.
Columnas de piedra labrada.

Mi padre y yo en el interior de la catedral.

Luego ya tarde, regresamos a las callejuelas, donde habia mendigos profesionales je... fuimos a comer una mariscada de ensueño, con langostinos, mejillones, navajas (cuya concha asemeja el artefacto ídem siendo una especie de percebe creo), vieiras, pulpo, calamares... todo delicioso, no sin razón es el mejor lugar del mundo para comer mariscos.
Ah he visto las más esplendidas plantas de hortensia creciendo en una calle cercana al hotel de colores azul al rosa, una maravilla. Estaban bordeando un parque al sur llamado de Carlomagno que se veia desde la ventana de la habitación del hotel. Luego cenamos y nos dormimos temprano para salir de Santiago temprano a la mañana, rumbo a Oviedo.


Hortensias en la vereda de enfrente,
en un jardín alto con muro.


Parque de Carlomagno.


lunes, 9 de junio de 2014

Sobre el vegetarianismo, los animales de granja y otras yerbas.

Quiero empezar este tema con una cita extraída del libro "La vida en el campo" de John Seymour. Éste dice -'El vegetarianismo parece un fenómeno exclusivamente urbano, o de las grandes ciudades, y posiblemente se debe a que las personas han vivido aisladas de los animales tanto tiempo que tienden al antromorfismo. Los no vegetarianos humanitarios (entre los cuales me incluyo) dicen que hay que mantener a los animales en condiciones tan aproximadas a las que han alcanzado en su evolución como sea posible, tratarlos humanitariamente y no someterlos a crueldades y malos tratos y que, al llegarles su hora, hay que matarlos instantáneamente y sin transportarlos hasta lejanos mercados o mataderos. Esto es perfectamente posible en la finca autoabastecida, donde el animal no debe sospechar ni por asomo que su vida peligra. Dicho esto, he de advertir que, aunque es posible vivir una existencia autárquica en una finca exenta de animales y vivir una vida sana sin probar la carne, es posible tambien hacer lo contrario.'
Bien, esto delinea muchas de las cosas que quiero escribir acá, viendo facebook y otros sitios he visto videos que hablan del maltrato a los animales de granja en las megafactorías comparándolas con las de los campos de concentración y justifican el vegetarianismo (siendo el veganismo una forma extrema) como forma de vida en la mayoría de ellos. Ello confirma lo que Seymour ha presentido, el alejamiento del hombre de las grandes urbes del contacto con la naturaleza, lo que cobra mayor evidencia cuando extiende un mal entendido mascotismo a los animales de granja, no solamente perros y gatos, exacerbado con películas infantiles como la del cerdito Babe o Chicken little, que acentúan el antromorfismo enunciado arriba, lo cual conlleva el peligro de los niños acaben teniendo una connotación de los animales de granja muy alejada de la realidad, tipo ¿de que parte de la vaca salió el pollo? ello implica que los padres deben inculcar a sus hijos la diferencia entre fantasía y realidad, entendiendo la fantasía como un producto de la imaginación que distorsiona lo real en otra cosa.
Para empezar un razonamiento sano y con sentido común, debemos recordar que somos onmivoros, o sea somos herbívoros, frugívoros, carnívoros, fungivoros, incluso tomamos agua y sales o sea comemos de todo, hecho que permitió a nuestra especie medrar en todo ambiente, aún los más inhóspitos, por ejemplo los esquimales tienen una dieta basada sobre todo en la carne que cazan en el ártico ya que nada crece en las llanuras heladas del extremo norte, como en Groenlandia, así que debe tenerse el tino de tener en cuenta esto, asimismo la dieta vegetariana de la India surgio por un lado, por la abundante disponibilidad de alimento vegetal disponible en la selva tropical y por otro lado por motivos culturales, sociales, históricos que vienen de resabios de la era de Tauro (4000-2000 a.C.) que llevan a que las vacas sean consideradas sagradas allá, quienes la siguen como una tradición habiéndose perdido con el paso de los siglos el verdadero motivo, del mismo modo se origina la tauromaquia. En las llanuras en que hay pocas precipitaciones como para mantener una agricultura sustentable, se practica la ganadería y por ende, la dieta suele ser predominantemente carnívora, como la del gaucho en las zonas semiáridas de la pampa argentina. También esta el hecho que muchas veces los niños suelen rechazar los alimentos vegetales en virtud de un instinto heredado de nuestros ancestros para evitar el envenenamiento por especies tóxicas de vegetales, pero que es desgraciadamente explotado por la industria cárnica para vender su producto, fuente de muchas luchas y preocupaciones de las madres de los mismos para inculcarles una dieta más equilibrada.
Después viene la noción de que los animales no son humanos, son especies diferentes, aunque se asemejen en ciertos comportamientos a nosotros. Con algunos compartimos muchos rasgos en común por ser nosotros mamíferos, con el cerdo, la vaca, oveja, cabra. Aún así son muy diferentes, la mayoría son cuadrúpedos y tienen pezuñas o cascos, otros son aves bípedas como las gallinaceas, patos y pavos. Por eso el antropomorfismo del humano urbano alejado de la naturaleza junto con un mascotismo mal entendido lo hacen ciego por enajenación a esta distinción fundamental. Pero sin embargo, como dice la cita ya enunciada arriba, hay que tratar a los animales de tal manera que vivan de acuerdo a lo que son como tales, sin humanizar ni tampoco hacer crueldades innecesarias.
Otro hecho que debe tenerse en cuenta es que por cruza selectiva, hemos promovido razas que nos proveen abundantemente lo necesario para nuestro sustento, ya sea carne, leche o huevos. Las vacas lecheras rinden tanta leche que les sobra aun cuando el ternero está satisfecho, suponiendo un destete natural.r
Lo mismo sucede con los vegetales que se cultivan en la huerta o los cereales que se siembran y se cosechan.
Idealmente la granja de pequeñas dimensiones, bien administrada, hace que los animales y vegetales convivan en armonía, sustentándose mutuamente, como se da en la naturaleza según John Seymour.
Pero el problema es que en vez de unas cuantas pequeñas granjas abasteciendo la ciudad hay conglomerados masivos y intensivos que surgieron sobre todo de la II guerra mundial que industrializan la granja a niveles de miles de animales, encerrados en esos conglomerados que favorecen el hacinamiento y la proliferación de enfermedades, lo que lleva al uso intensivo de aditivos químicos tales como antibióticos para mantenerlos sanos en ese ambiente, aún más le ponen anabólicos para que por ejemplo los pollos crezcan al ritmo de las demandas del mercado. Cabe destacar también el desmesurado aumento de la población humana, junto con una distribución de alimentos basada en la ganancia que pueden rendir, lleva a desigualdades escandalosas como superabundancia en países ricos y hambre famélica en países pobres, tienen como principal causa esas multinacionales del alimento, que como torpes elefantes pisan la hierba del género humano sin ninguna consideración por la gente, tal cual como el Estado en su aspecto de máquina burocrática que tampoco tiene consideración por los más necesitados, como decía Phil Bosman en su libro 'La alegría de vivir'. Además él postulaba que la gente y los pequeños emprendimientos son lo que realmente acerca a la gente entre sí sin mastodónticas estructuras interfiriendo en su conviviencia. También debemos preguntarnos que clase de hijos deberiamos tener en el planeta más que tener un planeta limpio para nuestros hijos.
Con esto no quiero fomentar un veganismo fanático, sino que se críen correctamente los animales de granja sin 'inflarlos' y por ende con menos riesgos de salud para nosotros. Por ejemplo vi en un canal de cocina que en Alemania se criaban cerdos perfectamente en forma libre y orgánica por los campos con un desarrollo lento y sostenido, aprovechándose todo hasta panes de centeno desechados para su alimentación, lo que redundaba en una calidad de carne maciza y sabrosa.
Además de lo dicho arriba, el vegetarianismo surge de dos motivos, uno es espiritual, la carne tiene un efecto de acentuar lo que es sexual y lo instintivo, por ello la evolución espiritual es más fácil de remontar aligerando ese lastre. El otro es de salud, porque un consumo excesivo de carne hace que se desarrolle un estado de acidosis crónica del cuerpo que acorta la vida de la persona, es conocido el hecho de que las orinas de gente que come carne son ácidas y las de los vegetarianos son alcalinas. Por eso prefiero un régimen omnívoro con predominancia de vegetales y cereales, y cuando quiero más lucidez espiritual excluyo la carne o consumo muy poca. Hay una forma directa de recibir energía del sol, como las plantas pero debe hacerse con cuidado si se quiere conservar los ojos en buen estado.
En lo espiritual, el individuo debe haberse despertado o 'iluminado' para que tenga efecto este cambio de régimen, sino da lo mismo si come carne o no.
Sin embargo, los vegetales también sufren, aún careciendo de sistema nervioso y perciben nuestras intenciones tanto como los animales, así que los vegetarianos deberían cuidarse muy bien de endilgar una crueldad que es lo más leve que hay, ¿que hacemos si hay tantos pollos por no matarlos se acaban con todo el forraje que hay en la granja? En la naturaleza, todo tiene su equilibrio, los carnívoros controlan las poblaciones de herbívoros cazando a las crías y a los animales adultos, especialmente los viejos y/o enfermos. En cuanto a la manera de matar a los animales, me gusto lo que vi en la película Avatar, diciendo “Te veo, hermano. Mi pueblo te agradece. Tu espíritu se irá con Eywa, tu cuerpo se queda para convertirte en parte de nuestra gente” tomando conciencia del matar un animal para sustento. Aún así, es lo ideal miminizar el sufrimiento del matar lo más posible, una vez vi un thriller en que un hombre comentaba a otro que un granjero mataba a sus cerdos a la madrugada, como a las 4 de la mañana, bien dormidos que ni se enteraban y ello se reflejaba en la calidad de la carne del porcino, ya que el stress inherente al sufrimiento hace que la carne de res se ponga muy dura a veces y es necesario orear para que se vuelva en condiciones de palatabilidad para ser comida.
Bueno, creo que lo escrito es suficiente como para dejar una brecha de sentido común en cuanto a nuestra dieta se refiere, vegetariana o no.

sábado, 7 de junio de 2014

Sobre los elementales... Parte II

El año pasado, fui a las cataratas de Iguazú, portentosa maravilla natural que es visitada por gente de todo el mundo, ahi se destacan seres elementales que están en los ríos, lagos y cualquier espejo de agua. Tienen numerosos nombres, como ondinas, sílfides, sirenas de los ríos o del agua dulce. Son seres etéricos de apariencia muy femenina, con largos cabellos, ojos tornasolados y con dedos unidos por una membrana como la de las patas de los patos en la primera mitad de su largo, piel brillante que se vuelve escamosa en los miembros inferiores que tienen la propiedad de transmutarse en cola de pez o viceversa. Habitualmente son de pequeño tamaño, como de 70 cm. igual que las hadas, pero las ondinas de las cataratas son muy grandes con respecto a la talla normal de su especie. Las veía como cabalgándose en las estruendosos saltos de agua para finalmente volver hacia aguas arriba, casi como salmones, trepando en las rocas húmedas para comenzar de nuevo. Es un espectáculo ver como juegan con el agua siempre bullente de los saltos, haciendo una especie de deporte extremo que ni los más avezados se atreverían. Cuidan a los seres que medran en las aguas, como peces, crustáceos y moluscos. Pero no sólo ondinas había ahí, también estaban las hadas, en cantidades tan inmensas y con alas de los más maravillosos colores, en los que predominaba el amarillo, porque habia mariposas de color amarillo que abundaban ahí, había también hadas con colores azulados, negros con una mancha roja, correspondientes a las mismas clases de mariposas que habia ahí. Fue maravilloso estar ahí, me pedían agua y les daba un poco derramandolo sobre la madera de las pasarelas. No vi muchos de sexo masculino, o sea los hadas pero estaban afanosos en lo alto de los árboles. Es una maravilla estar en medio de la selva, caminar lentamente por las sendas, respirando aire puro, límpido y joven, mientras el gentío iba arreado por los guías turísticos a paso ligero sin siquiera disfrutar el paisaje. Especial mención merecen los gnomos de las cataratas, fue justo el último día de mi estadía, bien a la mañana temprano, iba al baño a asearme, vi una cucaracha enorme de colores extraños, casi blancuzcos, sin alas. Ello era indicio de los gnomos de la selva andaban cerca y que uno de ellos advertía de su presencia en el baño. Luego de ello, ya aseado y vestido, me fui a pasear brevemente despidiéndome de la selva y allí estaban, cerca de un montón de troncos y hojarasca debajo de un árbol dentro del parque del hotel, se parecían extraordinariamente a indios guaraníes, con sus caras características, pero de talla similar a los demás gnomos de todo el mundo pero algo más delgados vistiendo taparrabo en vez de trajes completos, como de 80 cm. de alto. Hablaba con ellos, me advertían que dejase el lugar lo más intacto posible, puesto que recogía desechos tirados desaprensivamente por los residentes y con ello removia parte de la hojarasca. Así lo hice y me despedí de ellos dando gracias por su presencia. Baste este relato breve para concluir la segunda parte. Muchas gracias a todos por leer.

viernes, 6 de junio de 2014

Sobre los elementales... Parte I

Hace más de un año que deje el hermoso relato que vieron antes, ahora quiero escribirles que los elementales existen, no físicamente en el sentido de tener materia bien como nosotros, sino que son de una variedad más tenue y sutil, llamada éter, son entonces seres etéricos, sólo se ven con ciertos dones o abriendo el tercer ojo, lo que implica cambios en el modo de vivir, de comer y de asumir nuestro entorno aun teniendo dones. De niño los veía, pero por simple ignorancia les temía. Los veia sobre todo de noche. Quizás los primeros elementales que vi, eran como unos caracoles fantasmales que se perseguían unos a otros circularmente, trazando una rueda en el aire de mi habitación, mientras yo, por entonces niño temeroso, con el rabillo del ojo derecho los veia mentras me aprestaba a taparme con las sabanas. Quizás eran gnomos disfrazados de la pampa, ese es su característica distintiva, tienen apariencia moluscoide y babosa, lo que da cierta sensación de asco, pero cuando se revelan son tan divertidos como los gnomos de todo el mundo. Poseen cuerpo grueso y menudo, son enanos con extremidades cortas y gruesas, llevan una larga barba y un bonete con incrustaciones del disfraz caracteristico. Son acróbatas eximios y me divierto muchísimo al verlos saltar desde los margenes de una autopista para hacer cabriolas mortales saltando de un auto a otro, unos agarrándose de los techos, otros del parabrisas, otros en la parte de atras, se asoman en las ventanillas haciendo muecas que hacen reír y luego saltan con doble o triple giro hacia otro auto, los veia mientras estaba en el auto de mis padres, en Buenos Aires yendo a tomar la Panamericana que nos llevaria a casa, luego de buscarme al aeropuerto luego de un viaje casi de cuento de hadas.
También veia hadas, son muy similares en todo el mundo, sólo se diferencian en el color de las alas y en el tamaño sobre todo. Tienen apariencia de humanos diminutos, portan en su espalda alas insectoides, muy similares a las de libélulas. Hay dos sexos, femenino y masculino, tienen orejas puntiagudas hacia arriba, y antenas en la frente. Ellas se ocupan más de las hierbas, arbustos pequeños, flores y frutos, mientras que ellos se ocupan más de los árboles en general. Los hadas de la pampa se distinguen por sus alas amarillo-verdosas en general, aunque tambien hay blancas con una mota de color negro, para darse una idea de que color general son los hadas en sus alas en un lugar, basta con ver las mariposas que se ven ahi, el color de las alas de las mismas es casi siempre el color de los hadas que viven ahí, hecho que constaté en las cataratas de Iguazú. Por hoy dejamos para retomar después el hilo de este pequeño atlas universal de los elementales.

sábado, 18 de mayo de 2013

Un texto rescatado de mi pasado...

Sobre el origen de las hadas...

Hace eones de tiempo cuando la Tierra era joven y la creación brillaba con un fulgor en el que muchas primaveras y veranos soslayan apenas un brillo, era la Primavera de los Comienzos, cuando el hombre no existía aún en ella. La santísima Trinidad andaba paseando maravillada de todo lo que iba creando, manteniendo y destruyendo cuando llegaban a su fin, acompañada de los ángeles...
Entonces estalló la rebelión de Luzbel y sus ángeles, quienes en su soberbia atacaron la corte celestial pero Micael y sus aliados arcangélicos contraatacaron y hicieron caer a ellos precipitándolos al abismo y a desperdigarlos en los miles de universos y finalmente en la Tierra, allí hicieron cosas muy dañinas que empalidecieron el esplendor de la recién creada Tierra...
Muy afanosos estaban los ángeles fieles reparando los daños infligidos... el Padre y el Hijo reconstruían todo y devolvian el fulgor. Pero la Mater Celestialis, lo que en circulos cristianos llaman el Espiritu Santo, andaba callada y taciturna... más colaboraba con Ellos, en un triangular torbellino cuasi caótico y fractalmente en que cada parte estaba el todo... más había una desazón secreta que Ellos adivinaban en Ella. Todo era silencio y alborozo al mismo tiempo que miles de formas surgían y desaparecían del seno abismal del ojo siempre calmo y a la vez de prodigiosa e isondable algarabía de millones de soles y galaxias naciendo en los múltiples universos y a la vez muriendo, como innúmeras estaciones del año en un devenir ad aeternum, de las cuales la Tierra es una chispa que dura un instante...
No obstante, los ángeles se inquietaron mucho por Ella... más Gabriel preguntó, ¿Que te causa pesar, amadisima Mater Celestialis?
Queridísimos ángeles, ustedes saben que los amo muchísimo y que el Padre me puso como Señora de ustedes; pero ¡Ay! mi Persona se estremece ante lo que hacen Luzbel y sus ángeles y se derrama en lágrimas, lloraba mientras decía esto y las lágrimas se convertían en gotas de cristal primordial de todo liquido creado, luego cantó algo dulcísimo a ellos y se durmió; en la creación se hizo de noche.
Seguime Hijo, dijo de repente el Padre penetraron en la Casa Celestial, se dirigieron a la habitación de la Mater Celestialis, como brisa de primavera, fresca y  leve; recogieron las lágrimas de Ella; había grandes, medianas y pequeñas, pero todas de un brillo indescriptible que ni todos los diamantes del mundo pueden igualar.
Luego que las recogieron todas, silenciosa y levemente se fueron al taller de creación. El Padre se puso a pensar, mientras el Hijo seguía creando ángeles según le enseño el Primero;
hacía largo rato, que estaba así, cuando miró la Tierra que había creado y vió que estaba muy silenciosa, los pájaros no cantaban en esos tiempos primigenios sino que eran descendientes de los dinosaurios, quienes gemían y chillaban, los mamíferos eran menos que minúsculos animales, tan pequeños como una rata.
Recordaba la gran batalla de los arcángeles, ocurrida poco después de su creación, uno de los cuales se ensorbeció, se opuso contra los otros y se rebeló contra los Tres Santos.
Y agarró una rama de los saurios y hizo bestias terribles que estremecieron la Tierra; Dios Trino viendo esto, tuvo que exterminar con fuego y polvo del espacio a esas criaturas, según dicen las Crónicas... Y vió que había muchos de los secuaces de ese Aborrecible haciendo porquerías en la Creación que estaba gestando.
Y miró las lágrimas rutilantes de la Madre; suavemente empezó a entonar un cántico intranscribible, de millones de arpas, ante el encantamiento las lágrimas se estremecieron apenas poniéndose opacas, resquebrajándose para dejar salir de su interior unos seres alados casi insectíforos que en vez de alas de paloma llevaban alas de insectos transparentes y nervadas, que recuerdan a las de la libélula mayormente.
El Hijo, maravillado, se acopló al cántico del Padre, mientras estallaba una míriada de hadas de todos los colores y formas, unas eran como mujercillas, otras mujeres insecto o otras más mujeres pájaro. Entonces se oyó el rumor de como el batir de miles de alas, era la Madre, que lloraba también pero de alegría y las lágrimas eclosionaban para dar hadas más buenas y hermosas.
Gracias mis Queridos y beso al Padre y al Hijo que continuaron cantando y empezó a cantar también Ella, emocionada derramaba lágrimas que se convertían en más hadas...
Hijo querido, dijo el Padre, haciendo un guiño a la Madre, las hadas guardarán los seres vivos que hemos creado, espantando a los secuaces de quien no supo ser humilde; los ángeles fieles siempre estarán con ellas, ayudándolas...
Sucedió que los ángeles se enamoraron de ellas y dieron hijos, pero esta es otra historia...